Sinopsis
PRÓLOGO
Hay historias que entretienen, otras enseñan. Estas no harán ninguna de las dos cosas.
Porque algunas historias no fueron escritas para ser leídas, fueron escritas para ser recordadas y lo que se recuerda también puede despertar.
Si has abierto este libro buscando monstruos, demonios o fantasmas, aún estás a tiempo de cerrarlo.
Los verdaderos monstruos nunca tuvieron cuernos vivieron en castillos, en iglesias, en bosques, en casas donde alguien dejó de ser amado, en cuna, en espejos y, algunas veces
vivieron dentro de personas exactamente iguales a ti.
Cada relato que encontrarás aquí nació de una misma pregunta:
¿Qué ocurriría si el mal no quisiera matarte... sino permanecer contigo para siempre?
No busques héroes, no esperes justicia. El horror nunca premia a los inocentes, solo elige a quienes miran demasiado tiempo hacia la oscuridad.
Ahora que has llegado hasta aquí, ya es tarde para preguntarte por qué abriste este libro.
La verdadera pregunta es otra.
¿Quién abrió el libro contigo?




