El Cuerito

star star star star star

Cuando era niño, mis amigos y yo solíamos tomar nuestras bicicletas e ir a jugar al tranque. Teníamos que recorrer  un par de kilómetros, pero valía la pena, después de llegar exhausto al tranque, subíamos a la parte alta del risco y nos lanzábamos al agua. Esta era la única parte del tranque donde uno se podía bañar, en las otras partes acechaba "El Cuerito". La primera semana de clases llego un niño nuevo al colegio, a José  también le gustaba andar en bicicleta, así que pronto se integraría a nuestras salidas al tranque. 

La primera vez que fue con nosotros vio a "El Cuerito", una cosa verdosa que cubría gran parte de la orilla contraria a los riscos. Según dice la leyenda,  "El Cuerito" se movía lentamente por el agua de manera sigilosa, aprovechando que su victima se encontraría distraída la atraparía y la arrastraría hacia al fondo. Ya en el fondo, envolvería rápidamente a su presa y  absorbería toda su sangre.

Toda la semana, haríamos la misma rutina, pero el día viernes el Tabo, que era el matón del curso reto a José a una carrera a nado en el tranque. Cuando llegamos al tranque no divisamos a ninguno de los dos. El día lunes tampoco llegarían al colegio. Luego supimos que el Tabo con su familia, se habían cambiado de ciudad el fin de semana, pero de José no supimos nada. Las malas lenguas dicen que a José se lo comió "El Cuerito", que el Tabo vio todo y quedó sin habla. 

Si que gustan los relatos compartelos, así ayudarás a los escritores a darse a conocer. Gracias. Postpad.net

Últimos Relatos

story-paragraph

La humanidad llegó a haber celebrado haber domesticado la enfermedad. La Swasthya Grid vigilaba cada célula, y desde la estación Aroha 7, una luz blanca convertía radiación estelar en salud constante. Nadie moría; pocos vivían con ganas. En los entrenamientos, Anaya Ríos recordó una ...

story-paragraph

A veces, cuando un pueblo ha tocado el fondo de su propia arrogancia, únicamente queda construir algo que no sea un arma. Ocurrió así con la humanidad tras la guerra con los Nivarim: una contienda tan breve como humillante, tan absurda como definitiva. Nos enfrentamos a una civilización que había navegado las e...

story-paragraph

El viento de Kuyar Prime nunca descansaba. Se deslizaba por las mesetas rojizas como si buscara algo, dejando el cielo despejado en un tono casi metálico. A primera vista, el planeta parecía un desierto inmenso, interrumpido solo por cortes rectilíneos que cruzaban la superficie de un extremo a otro. Los colonos les dec&iacu...