Misterio

El Gran Desprecio.

person Cesar Jaramillo

El Gran Desprecio.

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Son las tres de la mañana. El estudio está a oscuras, iluminado solo por el parpadeo rojo y frío del indicador de transmisión en vivo. Nadie escucha ya... o eso me gusta creer para soportar el peso de mi propia voz rebotando en las paredes de espuma acústica.

Durante años, creí que el peor enemigo de un hombre era una apuñalada por la espalda. Viví obsesionado con la traición de Carlos, el socio que me robó el turno estelar, la cuenta bancaria y hasta el cariño de la gente que un día me aplaudía. Me consumió el rencor. Pasé noches enteras vomitando odio frente al micrófono, esperando que la cabina se convirtiera en el tribunal donde la justicia divina le cobrara cada lágrima. La locura me fue ganando terreno; empecé a ver su sombra en cada pasillo, a escuchar su risa burlona filtrándose entre los cortes comerciales, a creer que todo el universo conspiraba para borrar mi nombre de la historia.

Pero hoy, con los dedos temblando sobre la consola y la señal a punto de apagarse para siempre, la neblina por fin se disipa.

Miré el monitor, repasé los premios acumulados en la repisa que nadie limpia, los proyectos que dejé morir a mitad de camino por miedo al qué dirán, los aplausos que ignoré porque nunca se sintieron suficientes, y las veces que me vendí barato solo para encajar en un mundo que me despreciaba desde antes. Y entendí la verdadera traición.

No fue Carlos. No fue la estación. No fue la gente que cambió de frecuencia.

Lo que realmente es un gran desprecio no es el que te dan, sino el que te das tú a tu propia persona, a tus metas, a tus triunfos... cuando decides apagar tu propia luz antes de que alguien más tenga el valor de hacerlo.

No sabés, pero a veces, sin fijarnos la persona quién te ataca sin avisar y a quema ropa somos nosotros mismos hoy talvez mi voz sé apagué porqué fui yo quién hace el gran desprecio qué por mucho tiempo pensé que era alguien más y no fue así solo fuí yo quién se apagó para siempre y lo peor es qué jamás me pedí un perdón sincero y eso creó qué jamás nadie lo ha echó o si? Yo, sólo sé una cosa.

Buenas noches, hoy y para siempre.

Fuera del aire. ( Turn off ).

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