El Grito Y El Fuego
Diana salta temerosa cuando la puerta se abre. Observa al hombre que entra en la habitació...
arrow_forward LeerLes voy a contar una historia que me relató mi suegra de un suceso que le ocurrió a los 12 años en Toluca.
Era de noche, como más o menos las 8:00 o 9:00, había una fuerte tormenta y no se veía más allá de medio metro. Estaba haciendo la tarea en una mesita en la cocina viendo hacia afuera, hacia el patio; estaba abierta la puerta de la cocina, cuando de repente vio a una persona que se estaba mojando. Iba caminando hacia una barda de la casa, que era un corral de sus tíos abuelos. Al verlo, le comentó a su mamá: 'Mira pobre hombre, ve no más, se va a empapar, ¿Por qué no lo hacemos pasar a la cochera?'. Su mamá le respondió: '¡Ay hija, ve no más, no tiene pies!'. Al fijarse bien, vio con sorpresa que efectivamente no tenía pies. El ser se metió por la barda del terreno de sus tíos y de repente desapareció.
En ese instante, mientras hacía la tarea, mi suegra empezó a escribir y escribir, sin leer ni saber lo que estaba redactando, y lo hacía con una velocidad tremenda. Después de media hora, ella y su mamá comenzaron a leer lo que escribió. Resultó que el personaje que se presentó era un monje de nombre Simón, a quien habían mandado a evangelizar a indígenas.
En el escrito, les pidió de favor que fueran a ver al Padre Carmelita a la Iglesia del Carmen, que está por el Zócalo, y que le comentaran que lo habían matado y enterrado en una zanja, sin su rosario ni su hábito. Quería que lo trajeran a Toluca para enterrarlo. El problema fue que el monje dio un año muy alejado de la actualidad, de muchos años atrás. En el texto, el monje describió al padre que debían buscar como gordito, bajito y de lentes, y pidió que le llevaran el escrito porque muchas partes venían en otro idioma, que poco después mi suegra se enteró de que era latín.
Ella y su mamá fueron a ver al padre, quien les comentó que estudiaría el escrito, pero señaló el problema del tiempo: el año que indicó el monje para que lo sacaran de la zanja había sido hace siglos. Pasaron tres meses y volvieron a la Iglesia del Carmen. El padre salió algo incrédulo, como si no quisiera creerles del todo. Poco después, estando mi suegra y su mamá en casa, el espíritu del monje se manifestó nuevamente. Les relató cómo lo habían matado y enterrado en una zanja tras haberle hecho lo peor: lo habían torturado y ultrajado. También indicó que a algunos metros, en otro hoyo, estaban su cruz y su rosario.
Entonces el monje les dio las gracias, pues ya iban a llevar su cuerpo a Toluca y le habían sacado copia a todo el 'libro' que mi suegra había escrito bajo su influencia. Poco después, mientras ella y su mamá platicaban en la cocina durante otra tormenta tremenda, mi suegra volteó y vio al monje acercarse.
Se llevaron un susto enorme y se pusieron pálidas. El monje se acercó a ellas a través de una reja, les dio la bendición y les hizo una seña para que se inclinaran. A diferencia de la primera aparición, el monje ya traía una sonrisa en el rostro.
Y eso fue lo que le sucedió a mi suegra a los 1
2 años.
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