Es Bonito Volver
Es bonito volver, es bonito volver… Me repito a mí misma, tratando de convencerme. ...
arrow_forward LeerAbrí la puerta. La cerré.
Salgo, me paro en un patio vacío, mirando al cielo y tomando aire. Un aire que calme estas emociones tan raras.
Vuelvo a mirar en dónde estabas y no te veo.
Vuelvo a entrar.
Miro la mesa con ropa recién lavada. Me acerco a la ventana y vuelvo a suspirar. Era ahí donde solía verte parada, con esa mirada hacia quién sabe dónde, con esas cargas que solo vos sabías y que un día se fueron.
Sigo ahí parado. Hubiese querido ser vos en algún momento y poder sentir por lo que estabas pasando.
Vuelvo a mirar y no estás sentado, mirando hacia adentro, esperando que alguien te deje salir.
Me senté en la silla, prendí la tele y ya no hay más dibujitos.
El mate se me enfría, las tortas me sobran.
Pongo los pies en la otra silla y trato de descansar.
Nadie me abraza. Nadie me pide salir. Nadie me pregunta cómo estoy.
Suspiro.
Decido una vez más salir al patio. Te espero, te siento, te veo ahí… pero no estás.
Vuelvo a suspirar.
Una vez me retaste, aunque fueron muchas más las caricias.
Una vez me enojé, aunque mi corazón te amaba con locura.
¿Por qué no puedo tomarte de la mano?
Llega el otoño. Cae la tarde y el sol me pega en la cara.
Sé que están.
Suspiro y sonrío.
Porque un día tuve una mamá, un hermano y un perro.
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