Verte Llorar
Y aquel día al verte llorar, no te entendí, porque yo estaba lleno de felicidad ...
arrow_forward LeerQué si tengo palabras para decirte... Obvio. Tengo las palabras justas para escribir un libro de esos que tanto te gusta leer y desear que seas vos quien lo lea.
No me gusta ser obvio, pero creo que alguna vez te dije que nunca fui bueno escondiendo lo que siento.
Tu presencia inunda mi cuerpo, al punto de haber diluviado un par de veces.
No quiero sonar cursi; creo que todavía no es el momento de que conozcas esa parte de mí. Pero me resulta imposible hacer como si nunca hubiera escrito algo sobre vos.
Y sí, dudé varias veces mientras escribía esto, igual que dudé aquella vez al dibujarte. Creo que mis manos no tienen la capacidad de representarte.
Cada vez que pienso en vos, mi mente se llena de lila. Un lila que se oscurece hasta volverse violeta; un violeta que sigue apagándose hasta transformarse en ese negro profundo de tus pupilas. Esas pupilas en las que me perdería una y mil veces.
Ya sé que no parece, pero pienso mucho. Otra cosa en la que nos parecemos. De tanto pensar, creía que no estaba seguro; pero, según lo que siento, parece que estaba mucho más seguro de lo que imaginaba.
Y claramente ya dejé de intentar no sonar intenso. Probablemente corrija esto una y mil veces, y de tantas correcciones termine volviéndose un lienzo blanco otra vez, solo para volver a empezar a escribirte.
Y cada vez agrego más porque no quiero dejar de escribirte, pero cada vez borro más porque todavía no logro representarte. Siempre que pienso en vos tengo una idea clara, pero cuando intento plasmarla, me confundo.
Me gustaría ser uno de esos libros que tanto leés o una de esas canciones que tanto escuchás. Porque vos sos la canción que nunca dejaría de cantar y la película que jamás me cansaría de ver.
Quise escribirte un poema para que nunca se te olvide, pero no me sale ni un verso. Debe ser porque desordenaste mis ideas y las transformaste en un caos inmenso.
Tengo dudas. Supongo que vos también las tenés. Pero, cualquiera sea el resultado, niña de alma lila, siempre te voy a querer.
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