La Mascaipacha
Angélica bamboleaba sus brazos mientras cantaba una dulce canción, y se desplazaba saltando de un lado al otro de un camino rural. Su cabello negro azabache, lacio y largo, se movía a la vez con la brisa, al igual que su vestido. Sus pies descalzos pisaban el guadal, ese era su mayor placer, dejar incrustad...
En Santiago, los semáforos no solo regulaban el tráfico, sino el acceso. Cada peatón debía escanear su código personal para cruzar la calle. Julián, programador desempleado, vio cómo su saldo de movilidad bajaba a cero.
Intentó avanzar, pero un dron de vigilancia descendió: "...
El Pablito tiene el pelo chuzo, como la cerda de un cepillo; la nariz chata, como la nariz de un boxeador; los labios carnosos y la barbilla echada para atrás, unas orejas apantalladas, y la piel áspera y poceada, como picada por la viruela.
Un retazo de hierro nervado, empuña el Pablito, y escarba, la pared sin revoque, re...
Recuerdo que un verano mi hermano, mis amigos y yo comenzamos a hacer espiritismo con una tabla ouija. Nos encontrábamos en un camping y a la primera que se nos ocurrió llamar fue a La Quintrala. Catalina de los Ríos y Lisperguer , más conocida como La Quintrala, era una aristocrática chilena de la &eacut...
La nave de exploración interestelar “Prometeo” detectó una anomalía en el espacio profundo: una señal de radio que contenía patrones matemáticos complejos y estructuras lingüísticas desconocidas. La señal provenía de un sistema estelar sin catalogar, ubicado en el bo...
El plan de Darius para transformarse en gobernador de la provincia se encontraba en marcha, había dado caza a los hombres lobos sobrevivientes de la manada de plaza Italia, a los que tenía encerrados en las antiguas mazmorras, ubicad...
Todas las mañana, tras hacer su estricto ritual de limpieza, el Dr. Kain se prepara un café negro y revisa sus últimas notas del día anterior. Una vez que ha bebido hasta la última gota de su elixir ar...
Capítulo Final. Resurrección
Patrick comenzó a golpear la tapa del ataúd con todas sus fuerzas hasta que sus nudillos sangraron. Cuando logró romperla, la tierra comenzó a caer por el orificio. Lentamen...
La madrugada todavía olía a sal y combustible cuando Jorge llegó al muelle con un termo de café en una mano y una caja de aparejos en la otra. Eran las siete y media de la mañana y el puerto apenas desp...

