Diego Munguia

Ciencia Ficción

El Padre Eléctrico

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El Padre Eléctrico

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El padre eléctrico

 

Dedicado para Isaac Asimov,

El verdadero padre de la robótica

 

1

 

Una voz conformada por varias generaba un eco que se asimilaban a los que los bisabuelos de los nuevos humanos de aquel futuro hacían en los estadios de futbol apoyando a su equipo favorito. Ahora aquellos lugares servían como lugares de entretenimiento barato o para las ferias de animales mutantes de cada año. Los deportistas como los soñadores no tenían lugar para este futuro. Pero la religión sí. A pesar de tantos años y que se comprobara que al menos Jesús si existió. La gente aun tenia fe en dios, la virgen maría y la enorme corte de ángeles y santos que se dice que están en el cielo.

A pesar de todo. Que en toda la iglesia se escuchara la oración hasta tal punto que se podría oír hasta la base de policías más cercana. Había una pareja que no estaba muy contenta por oír la misa del día de hoy. A decir verdad. Ninguna desde que se enteraron que el padre Isaac era un robot.

— Una maquina no puede transmitir la palabra de dios. No comprende la grandeza de nuestro señor ni del sacrificio de su hijo — susurro Alejandro a su esposa María— es algo ilógico

Alejandro fue interrumpido por el padre Isaac que llego a oír lo que la pareja y la anciana hablaban así que interrumpió el ave maría que estaba por la mitad.

Alejandro se paró rápidamente furioso y paro a la fuerza a su esposa.

La iglesia completa empezó a ver a la pareja con enojo. Todos ahí apreciaban al padre robótico Isaac. Menos Alejandro y maría que se fueron pisando fuerte la iglesia. Apenas pusieron un pie afuera, la gente retomo el rezo desde el inicio.

     —  Debemos buscar una forma de que ya no esté aquí esa maldita maquina

     — Lo sé, pero … debe ver una forma. Si no …

la pareja regreso la mirada hacia donde estaba las puertas abiertas de la iglesia. Que a plena vista. Se podía ver al padre Isaac que aún se podía apreciar bien por lo alto que era y portando las ropas típicas de un padre humano. Y antes que retomaran su camino vieron cómo es que alzo las manos y poniendo una mirada de verdadera gloria divina a pesar de su complicado sistema de funcionamiento.

 

2

La contestadora inteligente había interrumpido Alejandro diciéndole que tenía una enorme cantidad de quejas ante el padre robótico Isaac. Había revisado todas las ocasiones que fue reportado y no se encontraba falla alguna. Alejandro quería reclamar que un robot no podía impartir la religión católica pero apenas abrió la boca la contestadora había terminado la llamada.

 

3

María había tratado de relajar a su esposo de muchas formas a pesar que ella también estaba furiosa porque sus planes de destituir al robot no daban sus frutos. Por lo que ambos idearon un plan.

Irían a espiar a la maquina con aspecto humano desde esa misma noche hasta la mañana siguiente que tenía una primera comunión que verían el momento exacto para atacarlo, destruirlo e informar a la compañía que se lo llevara y al fin la iglesia les diera un padre de carne y hueso.

Ellos habían tratado de hacerlo de manera limpia. Pero la gente … y mucho menos las demás maquinas no les dejaron de otra.

 

4

Iniciaron su plan apenas la noche coloreo el cielo de negro azulado para tomar rumbo lento y sigiloso a la iglesia donde debería descansar el robot asqueroso que fingía ser un comunicador de dios. Alejandro llevaría su fiel machete heredado por generaciones. María llevaría cosas para aguantar el frio de la madrugada y algunos químicos para alejar a los mosquitos que transmitían enfermedades similares al covid-19. No podían perder más tiempo.

Su plan iniciaba y no había vuelta atrás.

 

5

—  Lo veo … sigue en funcionamiento — gruño—  su hora de funciones ya paso hace 2 horas — se acomodó el telescopio de 1000 de potencia y con la capacidad de vista similar a las extintas águilas— maldito robot…

 

Los dos esposos estuvieron toda la noche observando al padre robótico Isaac que oraba y preparaba todo para que en la primera hora de la mañana pudiera dar inicio a la primera comunión de los niños.

Alejandro y María empezaban a perder los estribos.

 

6

— Alejandro…

O no. como obra divina del cielo. El padre Isaac después de una larga noche y mañana de ese día. Al fin se iba a poner en su cuarto donde se guardaba para sus tareas que vendrían en unas horas. Los monjes de la iglesia no les gustaban dirigirse al cuarto del padre Isaac su base de almacenamiento porque sería una ofensa para tal obra maestra que les había sido entregada aquella gente y los temerosos de dios y del fin del mundo.

Pero todos sabemos que el padre Isaac nunca más volverá a prenderse después que Alejandro y maría estaba destinados hacerle a esta máquina que resultaba ser más humana que ellos dos.

 

La iglesia estaba en completo silencio. María y Alejandro debían ser rápidos. Cuando ingresaron al recinto era las cuatro veinte de la madrugada. En unos minutos todos los monjes, monjas, madres y aprendices de la palabra del señor de los cielos se levantarían a las cinco en punto para dar pie a sus tareas hasta las doce de la noche como siempre había sido.

Rápidamente se dirigieron al cuarto del robot y entraron sin necesidad de utilizar medios externos. La puerta era muy vieja y no era holográficas como las de las casas modernas. Ni siquiera tenía el seguro. Por si alguien quisiera entrar a pedir consejo al padre Isaac.

Entre susurros la pareja se comunicó.

Alejandro entro rápidamente al cuarto que apenas respirar un poco se podía apreciar que el ambiente olía a incienso y vino. Llego a pensar a Alejandro si es que el robot lo consumía o solo lo serbia en el cáliz para cuando se lo daba beber a los demás.

El cuerpo y sangre de cristo, pensó.

Alejandro desenvaino su machete de su funda que estaba sujeta a su cinturón y se posiciono frente al robot.

El padre Isaac se había reactivado nuevamente.

 

7

Alejandro se acercó ante la maquina bajando el instrumento de corte naranja negruzco. Y leyó en voz alta lo que decía:

 

Nova Vita S.A

(N.V.S.A)

Modelo: 1920

Alias: padre Isaac

Año de muerte: 1992

Año “revivido”: 2020

 

Adjunto había un código de barras y un número para poder comunicarse con nova vita s.a.

Alejandro dejo caer el machete y retrocedió con una combinación de terror y asco.

El padre Isaac se volvió a pararse y se puso enfrente de alejando recogiendo su machete.

El padre cerro los ojos y empezó a decir un rezo sobre los muertos.

 

8

Alejandro le empezó a llegar el sentimiento por lo que Isaac le había contado. A pesar de todo. Entre todo ese metal, piel falsa y cables. El padre Isaac era un poco humano. Por eso trasmitía más emoción que cualquier maquina al ser programada para eso (incluso si el mismo dijese que así fue creado) solo ocultaba una verdad que nadie sabría hasta que sus baterías de energía se murieran en mil años.

Así que alzo el machete una vez más. Lo posiciono en lo más alto que pudo en el aire y llorando escucho las últimas palabras del padre.

Y el machete dio directo a la frente de Isaac.

Una combinación de movimiento bruscos y luces parpadeando nacían del moribundo robot de muerte. Alejandro estaba destrozado y para acabar con el sufrimiento del padre le dio otros cinco machetazos para que se dejara de mover así.

Cuando el robot dejo de moverse, Alejandro vio que en su rostro manchado de líquido negro se veía una sonrisa. Fría y metálica que por una extraña razón transmitía calor.

 

9

Cuando salió entre lloriqueos y bufidos del cuarto del padre, maría lo agarro asustada.

Y se fueron lo más rápido que pudieron del lugar. A pesar de los enormes portones de metal de la iglesia lograron salir y escuchar gritos femeninos provenientes del cuarto del padre Isaac.

María sonreía gloriosa por su victoria.

Alejandro se sentía como la mayor porquería que podía existir en el mundo a pesar que el padre le pidiera que acabara con su existencia.

 

Cuando el hombre le conto todo a su mujer de lo que había sucedido en el cuarto. Ambos se empezaron a arrepentirse de lo que planearon e hicieron.

Pero todo estaba hecho.

Su deseo se había cumplido.

Tendrían a su nuevo padre.

 

10

Los días había pasado. La gente de la iglesia y la comunidad se enteraron de la destrucción brutal del padre eléctrico. Toda una semana de lloriqueo y misas por el robot Isaac. En la última misa del día domingo se rebeló la verdad del robot y todos se rompieron aún más. Todos sabían quiénes fueron los responsables de aquel acto tan terrible. Alejandro y maría eran los apestados del lugar y de cada misa que fueron. (incluso la compañía no les dio un castigo por el mero hecho que se habían reportado casos similares o autodestrucción de esos modelos similares al padre) Cada domingo era lo mismo para ellos. Nadie se sentaba cerca de ambos. Como si hubiera contraído una nueva sepa de virus o que las desgracias caerían en ellos. Pero ellos mismo ya sufrían suficiente. Pero nadie más que Alejandro que cada mirada de odio y desprecio le hacían recordar las últimas palabras del padre hacia él y su sonrisa final. Incluso con el nuevo padre que era enérgico y más animado a dar sus misas. No servían de nada para ellos dos ni de los integrantes de la iglesia. Porque habían perdido al mejor padre que pudieron haber tenido.

Alejandro y maría fueron odiados hasta el último día de la existencia. Y el padre Isaac al fin pudo descansar en paz. Pero dejando la duda a todos los creyentes del señor. ¿existirá algún cielo para los robots y androides?

 Nunca lo sabremos.

 

 

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