Tan solo era un lugar.
¿Qué tendría de especial?
Quizás solo porque era en el fondo, no lo sé. Pero aquel hombre y sus amigas insistían con que mi compañero de banco cambiase de lugar con aquel hombre.
¿Por qué querría hacerlo?
No tenía una razón buena para hacerlo, pero aún así querían que lo hiciera , mi compañero de banco no lo aceptó y preguntó por qué yo no cambiaba de lugar con aquel hombre.
Es cierto.
¿por qué yo no?
Pero los tres se enojaron y como si los hubieran empujado contra el barro, hablaron ,con molestia, indicaban que yo estaba bien en mi lugar, que no había razón de molestarme.
Me sentí halagada como quien diría, pero...
¿Por qué?
Como mi compañero no quiso cambiar, los tres ,enojados, se dieron la vuelta dándonos la espalda como si de una pared se tratase.
Qué estúpido se sintió,
seguramente lo era.
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