Estábamos en educación física. Nada interesante sinceramente.
Mí amiga y yo hablábamos con el profesor para arreglar una salida la cual yo no podría asistir.
El, como si algo lo llamase se acercó a escuchar nuestra conversación, o eso parecía.
Mientras que jugaba con la pelota distraído, como si no estuviera escuchando nada, como si fuese solo un objeto cerca nuestro, no hablaba.
En sus juegos la pelota se le fue yendo hacia mí, como si la pelota quisiera traerlo a mí, como si algo lo obligaba a venir. Cómo el viento mueve las hojas de un árbol y estas caen. El se agachó para recuperar la pelota, yo viéndolo, solo le empuje ,apenas, la pelota para devolvérsela. Para romper ese choque que hubieramos tenido, no le di importancia.
Porque lo haría?
Es solo una pelota, es un objeto inanimado.
Que estupides pensar que es algo del...
destino.
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